Cuando tienes intención de adelgazar, una de los consejos más extendidos es que quites la fruta de tu dieta o la evites porque contiene azúcar que no es bueno para el cuerpo y que engorda. Falso. La fruta contiene azúcares, sí, pero éstos son naturales y no procesados como los de los productos del supermercado. La fructosa o el azúcar natural de las frutas no es el azúcar que nuestro acumula sino que nos da energía que el organismo consume y que es necesaria para la actividad diaria. Una pieza de fruta es mucho más sana que un yogurt desnatado o un producto light. Y, sobre todo, es algo que no está procesado y proviene directamente de la naturaleza.

La fruta es saludable comamos la que comamos y además si sabemos elegir puede ayudarnos a quemar grasas. Hay frutas que contienen componentes que mejoran el metabolismo, el tránsito intestinal o sacian más el hambre. En definitiva, frutas cuyo consumo diario se convierte en un aliado perfecto para mantener la línea o bajar unos kilos. Entre las llamadas ‘frutas quemagrasas’ destacan cinco:

La manzana y el falso estreñimiento

Uno de los mitos de la manzana es que no es buena para las dietas de adelgazamiento porque estriñe. Sin embargo, ocurre todo lo contrario. La manzana es una fruta rica en fibra que ayuda al tránsito intestinal. Para ello hay que comerla cruda y con piel. Además, la manzana contiene pectina, un componente que elimina la grasa del organismo y ayuda a desintoxicar. La piel de la manzana es rica asimismo en ácido ursolítico, que evita el aumento de peso. La manzana es un fruta que tolera todo el mundo (no produce alergias como el melocotón o los frutos secos), que sacia el apetito, que es muy fácil de combinar con otros alimentos y que se puede comer de muchas maneras. Aunque como hemos dicho, lo mejor es hacerlo cruda y con la piel.

El pomelo: el famoso de las dietas

El pomelo es una fruta que no solemos consumir en nuestra vida diaria como las manzanas, las peras o los plátanos, y que se hizo un hueco al adquirir fama como fruta quemagrasas. La fama es real aunque conviene saber por qué y cómo tomarlo. El pomelo ayuda al metabolismo y a quemar grasas sobre todo cuando se toma en ayunas. Un vaso de zumo al levantarte por las mañanas ayudará a tu cuerpo a eliminar grasa. Además tiene fibra y antioxidantes, calcio, potasio y vitaminas. Si encontrar o consumir pomelo se te hace difícil, puedes recurrir a su primo hermano el limón. El limón ayuda a disolver las grasas y actúa contra la celulitis. Si consumes zumo de limón caliente con miel, el efecto calor mejora los procesos del cuerpo que queman la grasa.

La piña nunca puede faltar

El que más o el que menos ha escuchado alguna vez lo de la ‘dieta de la piña’. Pero pocas veces nos hemos preguntado qué tiene esta fruta exótica que todos la incluyen en sus dietas milagro. Para empezar, la piña es rica en agua y fibra. Ayuda a saciar el hambre y la sed a la vez que aporta muy pocas calorías. Esto la convierte en una fruta depurativa, es decir, que mejora nuestro tránsito intestinal y elimina toxinas. La piña además contiene enzimas como la bromelina que actúa directamente quemando la grasa. En definitiva, una fruta perfecta que no sólo te sacia sino que además te quema las grasas.

La pera: esa desconocida en las dietas

El pomelo y la piña se llevan la fama, pero otros como la pera cardan la lana. La pera es una fruta habitual en nuestro día a día pero pocos caen en la cuenta de que también ayuda a adelgazar. A la pera le pasa como a la manzana, es rica en pectina que quema la grasa y desintoxica el organismo. Además contiene abundante agua y tiene una piel que al comerla aporta muchos nutrientes. Un estudio publicado en Brasil descubrió que las mujeres que comían mucha pera se saciaban más y perdían más peso que aquellas que no consumían. Asimismo, la pera también contiene fibra, perfecta para el tránsito intestinal.

La sandía es toda agua

El gran beneficio de la sandía como fruta quemagrasas es que es casi toda agua, más que ninguna otra fruta, así que puedes comer toda la quieras, hasta hartarte, que no engordarás. Además la sandía contiene un amnioácido llamado arginina que mejora la oxidación de la glucosa y con ello ayuda a eliminar grasa del organismo. Por cierto, quien dice sandía dice también melones. Comas uno u otro estarás ayudando a tu organismo a no engordar.

En definitiva, cualquier fruta es buena para la salud. No las quites de tu dieta. Al contrario, inclúyelas como almuerzo o merienda en los intervalos entre comidas para calmar tu hambre de una forma saludable y nutritiva. Y si no estás en casa, recuerda que con Frutifresh puedes llevarte tu fruta cortada, pelada y envasada en tarrinas, sin perder ni un solo beneficio, a la oficina, la universidad, el colegio o tu lugar de trabajo. Con Frutifresh ya no tienes excusa para disfrutar de la fruta en cualquier momento y lugar sin complicaciones.